El invierno aprieta un poco más hoy en España: vuelven el frío, las heladas y algunas lluvias
Hay días en los que el cielo parece ir por libre y no dar una imagen única del país. Mientras unas regiones amanecen con claridad y sensación de calma, otras se levantan con un tono más gris y húmedo. Ese contraste, aunque suene suave, se nota mucho cuando uno mira por la ventana.
También hay jornadas en las que el detalle está en lo que ocurre temprano y a ras de suelo. Una bruma persistente puede obligar a conducir con más paciencia, incluso si luego el día se abre sin problemas. Y cuando hay niebla, como hoy, el paisaje cambia de golpe, como si alguien bajara el volumen de la luz.
La previsión dibuja una situación anticiclónica que marcará el patrón general. Esto favorecerá el predominio de cielos poco nubosos o despejados en el sur y en la vertiente mediterránea, donde el ambiente será más estable. En cambio, el noroeste quedará con más nubosidad, y el cielo no tendrá el mismo aspecto.
En esa franja del noroeste, el panorama será nuboso o cubierto en varios momentos del día. Se esperan lluvias débiles ocasionales, que serán más frecuentes en el oeste de Galicia, sin que se hable de un episodio intenso. En el resto, lo más habitual serán intervalos de nubosidad alta, que dejan el sol más apagado pero sin taparlo del todo.
Nieblas, brumas y un amanecer con visibilidad más baja
Aunque el anticiclón domine, no significa que la mañana arranque limpia en todas partes. Se espera abundante nubosidad baja matinal en la vertiente atlántica y en Baleares, un escenario que suele venir con sensación de humedad. Esa nubosidad irá acompañada por nieblas y brumas, sobre todo en las primeras horas.
También se contemplan probables bancos de niebla en las depresiones del noreste. En este tipo de zonas, la visibilidad puede bajar de forma notable durante un rato, especialmente al amanecer. Lo más práctico será no confiarse si el día empieza con ese velo blanquecino.
En Canarias, la previsión es más tranquila en el conjunto del archipiélago. Se esperan cielos poco nubosos o despejados en las islas orientales, con una sensación de mayor claridad. A partir del mediodía aparecerán intervalos de nubosidad alta en el resto, sin que eso implique un cambio brusco.
Además, existe la posibilidad de calima ligera en el sur del archipiélago canario. Si se presenta, será un episodio suave, pero puede enturbiar ligeramente el horizonte y dar un aspecto más apagado al cielo. No es un fenómeno constante, pero entra en el escenario previsto.
Temperaturas con descensos marcados en varias zonas y heladas en montaña
Las temperaturas variarán por zonas a lo largo del día. Las máximas bajarán en la fachada mediterránea, Baleares, el Ebro y la Cordillera Cantábrica, además de zonas cercanas. También se notará descenso en la Comunidad de Madrid y en el centro de Castilla-La Mancha.
En el resto del país, las máximas subirán ligeramente. El ascenso será más acusado en zonas de montaña del tercio sureste y del centro-este peninsular. El contraste térmico será más evidente entre áreas próximas.
Las mínimas bajarán de forma generalizada, aunque con menos intensidad en Galicia y en Baleares. Se esperan ligeros ascensos en litorales centrales del Cantábrico, el noreste de Cataluña y el sureste peninsular, mientras que en Canarias habrá pocos cambios. En zonas altas, habrá heladas débiles en Pirineos y dispersas en cumbres de la mitad norte.
En cuanto al viento, soplará de componente sur, con intervalos moderados en Galicia, el área cantábrica, zonas altas del alto Ebro y la meseta Norte. En los litorales atlánticos gallegos podrá haber intervalos de fuerte, y en el resto de la Península dominarán vientos flojos variables. En el Mediterráneo tenderá a suroeste en el norte y a componente este en el sur tras rolar desde el oeste.
En conjunto, el día quedará marcado por un reparto muy desigual del tiempo según la zona. El sur y la vertiente mediterránea tendrán más ratos de cielo abierto, mientras el noroeste sumará más nubes y alguna lluvia débil, sobre todo en el oeste de Galicia. La clave estará en la primera hora: nieblas, brumas y el descenso de temperaturas pueden notarse más de lo que parece.