Giro de 180 grados: Joan Carretero suelta la bomba sobre Oriol Junqueras y el CNI
La política catalana vuelve a vivir otro episodio de fuego cruzado dentro del independentismo. Otra vez con el CNI en medio. Y otra vez con Oriol Junqueras en el ojo del huracán.
Todo arranca por las palabras del líder de ERC sobre la alcaldesa de Ripoll, Silvia Orriols, a la que ha insinuado vinculada al CNI. Un mensaje que pretende desacreditar a la dirigente independentista y que ha encendido aún más la guerra abierta entre partidos soberanistas. En lugar de cerrar filas, el discurso de Junqueras ha abierto una brecha todavía mayor.
En X (Twitter) las reacciones no se han hecho esperar. Muchos han visto en estas acusaciones una maniobra clásica de ERC: señalar a quienes no se pliegan a su estrategia pactista con el Estado.
Pero uno de los dardos más contundentes no ha venido de un anónimo. Ha venido de un viejo conocido del partido.
El dardo de Carretero: del 27-O al “clavegueram espanyol”
El economista Eduard Díaz compartió primero un mensaje recordando las revelaciones de Xavier Vendrell sobre el 27 de octubre de 2017.
Vendrell explicó que, en el momento clave, Junqueras “es va espantar i va marxar a Montserrat”. Para Díaz, todo aquello “fa més olor de CNI” que otra cosa. Es decir, que más que heroicidad, hubo miedo, dudas y decisiones difíciles de justificar.
Justo debajo apareció la respuesta de Joan Carretero. Seca. Demoledora. Viral al instante. “Aquest sí que ha treballat sempre pel clavegueram espanyol… Un espavilat.”
Sin rodeos. Sin matices. Carretero vino a decir que, si alguien ha jugado al juego del Estado, no ha sido Silvia Orriols. Ha sido Oriol Junqueras.
El mensaje circula con fuerza porque resume un malestar cada vez más evidente en parte del independentismo. Junqueras acusa a otros de ser del CNI, pero hay quien le recuerda que ha sostenido gobiernos españoles y ha defendido tesis autonomistas.
ERC queda así retratada como el partido que señala a rivales incómodos mientras negocia despachos, presupuestos y sillones en Madrid. La narrativa de Carretero es clara y muy compartible en redes. No es creíble que quien ha convertido el 1-O en un recuerdo lejano vaya repartiendo carnets de pureza independentista.
ERC, a la defensiva
El comentario de Carretero llega en un momento delicado para ERC. El partido sufre desgaste electoral, fuga de votantes hacia opciones más firmes y un liderazgo cuestionado. Las acusaciones contra Silvia Orriols pretendían marcar perfil, pero el tiro ha salido por la culata.
En lugar de debilitar a Orriols, el episodio ha reforzado la idea de que ERC juega sucio. Que, cuando no puede competir políticamente, recurre al fantasma del CNI para intentar hundir adversarios. Y que quienes han ido renunciando a la unilateralidad son precisamente los que ahora señalan a los demás.
Mensaje fácil de tuitear. Fácil de entender. Y letal para la imagen de Junqueras: “Acusar de CNI mientras sostienes el régimen español tiene truco.”
En términos de percepción pública, el giro es total. El foco ya no está en Silvia Orriols. El foco está en Junqueras y en su credibilidad como referente independentista.
Aquest sí que ha treballat sempre pel clavegueram espanyol…un espabilat.
— Joan Carretero Grau (@CarreteroGrauJ) November 17, 2025
¿Quién es Joan Carretero?
La contundencia del tuit tiene más peso si se recuerda quién lo firma. Joan Carretero no es un recién llegado. Es médico, fue alcalde de Puigcerdà y conseller de Governació en el primer tripartito. Militó en ERC, pero rompió con la dirección de Junqueras.
Tras su salida, impulsó Reagrupament, una plataforma claramente independentista, partidaria de la unilateralidad y muy crítica con el autonomismo. Desde entonces, se ha mantenido como voz libre del soberanismo, sin depender de cargos ni sueldos de partido.
Que sea él quien acusa a Junqueras de haber trabajado siempre “pel clavegueram espanyol” es algo más que una salida de tono. Es la enésima señal de que, dentro del independentismo, muchos ya no compran el relato de ERC. Y que el intento de vincular a Silvia Orriols con el CNI ha abierto un nuevo boomerang político que apunta directamente al líder republicano.