Detienen a un magrebí en Tarragona por robar en tres pisos: así escaló hasta las plantas superiores
Los investigadores reconstruyen ahora una escena más propia de una película que de un edificio residencial, con un intruso moviéndose por la fachada.
Según fuentes policiales, el joven aprovechó la estructura de la instalación del gas para trepar con agilidad entre varios balcones consecutivos. Durante horas, se desplazó arriba y abajo, buscando ventanas abiertas o puertas mal cerradas, hasta encontrar la oportunidad de entrar sin ser visto.
Los hechos se produjeron la madrugada del 28 de octubre, entre las dos y las siete, en un bloque de la calle Eivissa. En una de las viviendas de la segunda planta, el intruso encontró la puerta del balcón mal cerrada y decidió probar suerte. Una vez dentro, sustrajo un teléfono móvil, varias joyas, tarjetas bancarias y dinero en efectivo, antes de volver a salir por el mismo punto.
En otros pisos del mismo edificio, el ladrón lo tuvo mucho más difícil, pese a su notable agilidad física moviéndose por la tubería. En la sexta planta, el propietario se despertó sobresaltado por ruidos extraños procedentes del balcón y decidió ir a comprobar qué ocurría.
Al abrir la persiana, se encontró cara a cara con el intruso, que se descolgó rápidamente por la cañería y huyó por la fachada.
Investigación de los Mossos d'Esquadra
La Unitat d'Investigació de la comisaría de Tarragona asumió el caso y comenzó a trabajar sobre el testimonio de los vecinos afectados. Los agentes comprobaron que el sospechoso había intentado acceder al menos a tres domicilios distintos del edificio aquella misma madrugada.
Los ladrones solo consiguió robar en la segunda planta, mientras que en la sexta y en otra vivienda no logró forzar las ventanas ni las puertas. El seguimiento posterior permitió perfilar al presunto autor como un joven de 18 años, de origen magrebí, sin domicilio fijo conocido.
Esa circunstancia dificultó notablemente su localización, obligando a la policía a realizar gestiones constantes en diferentes puntos de la ciudad. Los Mossos revisaron cámaras, hablaron con vecinos y cruzaron información hasta conseguir situarlo en espacios donde se movía con cierta frecuencia.
Detención
Finalmente, este miércoles 12 de noviembre, los agentes lograron interceptarlo en plena vía pública, cuando caminaba por la plaza de la Font. Eran casi las doce del mediodía cuando los investigadores cerraron el cerco, lo identificaron formalmente y procedieron a su detención.
Al arrestado se le atribuyen tres delitos de robo con fuerza en interior de domicilio, en relación con lo ocurrido aquella madrugada.
Sin daños en la tubería y consecuencias penales
Técnicos especializados revisaron la instalación del gas del edificio para descartar posibles daños derivados de la maniobra del intruso. Pese a la peligrosidad de trepar y desplazarse por una tubería exterior, el informe concluyó que no se había producido ningún daño estructural. Los especialistas, sin embargo, alertan de que este tipo de prácticas pueden comprometer la seguridad del suministro y de los propios vecinos.
El detenido cuenta con antecedentes por hechos similares cometidos cuando era menor de edad, que no constan en la base policial ordinaria.
El caso vuelve a poner sobre la mesa la importancia de asegurar balcones, ventanas y accesos, incluso en plantas elevadas de los edificios. Los investigadores insisten en que la altura no siempre es una barrera suficiente para quienes se especializan en escalar estructuras exteriores urbanas.