junio 15, 2026

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CASO DGAIA: Cuatro diputados presuntamente implicados en el escándalo

Octuvre ha investigado a fondo y apunta a cuatro dirigentes catalanes de diferentes partidos

La DGAIA (Direcció General d’Atenció a la Infància i l’Adolescència) vive, desde hace meses, bajo la sombra de un presunto entramado de pagos irregulares y decisiones administrativas controvertidas.

El inicio de la comisión de investigación en el Parlament buscaba precisamente ordenar los hechos, delimitar responsabilidades y escuchar a los comparecientes clave para esclarecer lo sucedido.

La investigación de Octuvre

El portal Octuvre, dirigido por Albano Dante Fachin y Marta Sibina, asegura haber llevado a cabo una investigación a fondo para identificar piezas clave del rompecabezas. En su último vídeo —del que disponemos de la transcripción— exponen que en la sesión constitutiva de la comisión se debatió y votó la lista de comparecientes, destacando a varias personas relacionadas con la gestión de prestaciones y con áreas donde se habrían detectado irregularidades.

Según esa transcripción, propuestas de comparecencia cruciales no prosperaron al no superar la votación de la mayoría parlamentaria, lo que ha encendido las alarmas del medio de investigación y de parte de la opinión pública.

El papel de cuatro diputados: señalamientos y dudas

En ese contexto, cuatro diputados de diferentes grupos aparecen mencionados en el material difundido por Octuvre por su voto contrario a algunas de las comparecencias solicitadas. 

Conviene subrayarlo. De momento, no se trata de acusaciones penales ni de hechos probados, sino de señalamientos políticos derivados de decisiones concretas dentro de la propia comisión. La tesis que se plantea es que esos vetos habrían impedido escuchar a perfiles que, para los investigadores y para algunos grupos, serían esenciales para comprender la cadena de decisiones en la DGAIA.

Lo que está en juego para el Parlament y para la ciudadanía

Más allá de los nombres propios, el núcleo del problema es institucional. Si la comisión de investigación selecciona un listado de comparecientes demasiado restrictivo, corre el riesgo de convertirse en un trámite sin capacidad real de esclarecimiento.

Si, por el contrario, se amplía el foco y se convoca a quienes puedan aportar información de primera mano, el Parlament enviará un mensaje claro: Catalunya no tolera zonas grises en la gestión pública, y menos aún en un ámbito tan delicado.

¿Qué puede ocurrir ahora?

El reglamento permite ajustar la lista de comparecencias. Si los grupos lo consideran, podrían reconsiderar votos y ampliar el elenco de personas llamadas a declarar.

Aporte de pruebas: la comisión puede requerir documentación, expedientes y comunicaciones internas que ayuden a verificar o desmentir los extremos señalados por Octuvre.

Calendario claro. Hay fijar un plan de trabajo con sesiones temáticas (contratación, supervisión, gestión de incidencias, protocolos) ayudaría a mantener el foco y evitar dilaciones.

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