6 y 4 años: Los nombres de los hijos de Llucià Ferrer, el presentador de Atrapa’m si pots en TV3
La audiencia lo ve a diario calculando tiempos, animando concursantes y rematando chistes con precisión milimétrica. Sin embargo, fuera del plató el ritmo es otro, más doméstico y menos previsible, con escenas que no caben en escaleta. En las últimas horas, el presentador ha abierto una rendija a su vida familiar y la conversación ha prendido rápido entre sus seguidores.
El comunicador ha compartido cómo vive una etapa de crianza intensa, con jornadas que combinan radio, televisión y el aterrizaje a casa. La noticia ha corrido por redes y ha despertado curiosidad por nombres, edades y pequeñas costumbres cotidianas que humanizan a un rostro muy popular.
De SX3 a casa: así presentó a Màrius y Úrsula, sus dos pequeños
En un contenido reciente impulsado desde las redes del canal infantil SX3, el presentador explicó que es padre de dos criaturas traviesas y encantadoras. Se llaman Màrius y Úrsula. Tienen seis y cuatro años respectivamente, y son fruto de su relación con Carola Rucabado, tal como contó con naturalidad y sentido del humor.
El comunicador admitió que la convivencia no siempre es un festival de calma, porque ambos están en edades cercanas y comparten una energía desbordante. Describió esos días de “pozo” que cualquier madre o padre reconoce, y añadió que empieza a ver “la luz” con una sonrisa honesta. La reacción de su comunidad fue inmediata y cariñosa. ElNacional.cat
Rutinas fuera de cámara: del plató de TV3 al vermut de los sábados
Ferrer alterna el concurso Atrapa’m si pots en TV3, que presenta desde 2018, con su cita radiofónica de fin de semana. Los sábados presenta El Vermut de Llucià Ferrer en Ràdio Flaixbac.
Es un formato cercano que a menudo se emite con público y que forma parte de su identidad profesional más allá del concurso. Esa doble agenda explica el funambulismo familiar que relató en su testimonio.
En su perfil de Instagram, el periodista comparte fragmentos de esas jornadas, entre ensayos, directos y la vida a ras de suelo. El tono es siempre desenfadado, aunque estos días ha ganado protagonismo su vertiente más personal, con mensajes que celebran la paternidad sin edulcorarla.
Gestos que tocan: “Papá, te quiero”
El presentador narró escenas que desarman, como ese “Papá, te quiero” inesperado de Úrsula que le derrite cualquier cansancio. Contó también las siestas familiares en el sofá después de una “sesión de cine”, un ritual sencillo que convierte la casa en refugio y compensa el torbellino laboral. La audiencia recibió el relato como un recordatorio necesario de lo cotidiano.
No es la primera vez que vincula su mundo íntimo con la música y los afectos. Este verano presumió de un momentazo cantando con Màrius en un concierto de Oques Grasses.
Una foto que destila complicidad y explica por qué su figura genera tanto engagement. En sus redes se aprecia ese equilibrio entre foco público y ternura privada.
https://www.instagram.com/p/CdlV-oBo0tk/
La adolescencia que viene
Ferrer confesó que le intimida la adolescencia, por lo imprevisible y por el salto emocional que supone para cualquier familia. Reconoce, además, que la paternidad le obligó a ponerse las pilas con la cocina. “Cuando hay hambre, no valen excusas”, dijo. La conversación dio pie a decenas de comentarios con recetas exprés y trucos de supervivencia.