El Deportivo de la Coruña toma una decisión tras la lesión de Ximo Navarro: Antonio Hidalgo da el OK
Riazor encara semanas de ajuste defensivo en pleno arranque sobresaliente del proyecto. El equipo ha competido con convicción y solidez, pero una pieza capital se detiene. La reacción del vestuario será el termómetro de un líder que no quiere desviarse del plan.
Ximo Navarro disputó los ocho primeros encuentros del curso, tres desde el banquillo y cinco como titular. En ese tramo como titular, el Dépor solo recibió tres goles, señal de estructura fiable. Su lesión afecta al tendón proximal de los isquiotibiales de la pierna izquierda, con baja estimada de cuatro meses. Llegó en 2023 y siempre fue importante; la pasada temporada firmó cuatro goles y dos asistencias. Su jerarquía había sostenido una zaga que crecía partido a partido con Antonio Hidalgo.
Hidalgo cierra la puerta a fichar
El técnico fue claro al valorar el escenario y el mercado de invierno. “Nos vamos a centrar con los que estamos aquí”, subrayó en su comparecencia reciente. “Pronto volverán Lucas Noubi y quizá David Mella; serán dos efectivos más en esas posiciones”. También tiró de club: “Tenemos a la cantera; para eso trabajamos con ellos”, remarcó, avalando la línea interna. La decisión cuenta con el visto bueno deportivo pese a disponer de fichas libres para inscribir.
La baja obliga a repartir minutos y responsabilidades en el eje y los costados. Hidalgo prioriza mantener automatismos: agresividad en duelos, línea compacta y primeras conducciones seguras. La salida por derecha perderá metros de zancada y rupturas sin balón que ofrecía el granadino. El cuerpo técnico entrenará coberturas interiores y balón parado, donde Ximo aportaba oficio evidente. La gestión de esfuerzos se volverá clave en un calendario que no concede semanas blancas.
El defensa admitió el golpe anímico y prometió volver “igual de bien que siempre”. El plan pasa por tratamiento médico, fisioterapia inicial y posterior readaptación con Nando Rodríguez. La evolución marcará su retorno al grupo, con objetivos intermedios de fuerza y tolerancia a carga. En paralelo, el staff mantiene comunicación diaria para acelerar la integración táctica de sus reemplazos. La consigna es sostener el listón competitivo que colocó al equipo en la cima.
El club podría firmar jugadores libres antes de enero, pero Hidalgo prefiere continuidad y vestuario corto bien engrasado. Un fichaje puntual exigiría adaptación inmediata y sacrificaría minutos de jugadores formados en casa. El rendimiento del bloque avala la apuesta por soluciones internas sin alterar jerarquías. Con el liderato como respaldo, el Dépor busca conservar identidad mientras gestiona la adversidad. El objetivo es simple: mantener la media defensiva y seguir sumando sin mirar atrás.