Sílvia Orriols habla claro sobre el Impuesto de Sucesiones: ‘La casta…’
La líder de Aliança Catalana, Sílvia Orriols, ha vuelto a sacudir el tablero político con un discurso contundente en el Parlament. En una intervención cargada de ironía y reproches, señaló la incoherencia de los partidos procesistas y la dependencia económica que sufre Catalunya respecto al Estado español.
Recordó cómo durante más de una década se han prometido estructuras de Estado y hasta una hacienda propia que nunca se ha materializado. Para la diputada, el pacto con el PSOE y la investidura de Salvador Illa por parte de ERC son la prueba más clara de que el processisme sigue entregando a Catalunya a cambio de “un plato de lentejas”.
La trampa del calendario y la hisenda catalana
Orriols denunció que la promesa de gestionar el IRPF desde Catalunya no será efectiva hasta 2028, es decir, fuera de la legislatura actual. Se preguntó qué excusa dará ahora ERC para justificar haber regalado el Govern a Illa. La dirigente independentista insistió en que este retraso supone un fraude a los votantes que creyeron en las palabras de los republicanos.
A su juicio, la Generalitat está atrapada en un modelo de financiación estatal que saquea las arcas catalanas para mantener a comunidades autónomas subsidiadas. Este sistema impide mejorar los servicios públicos y condena a Catalunya a la dependencia y al empobrecimiento.
“La casta socialista también nos roba”
En su discurso, Orriols fue clara al señalar otro problema de raíz: los impuestos injustos que se aplican desde la propia Generalitat. Y lo dijo sin rodeos: “Espanya ens roba, sí, però la casta socialista també”. Con esa frase, denunció que el Impuesto de Sucesiones y Patrimonio sigue castigando a las familias.
Defendió la necesidad de eliminar definitivamente este tributo, al que definió como un “impost de la mort” que asfixia a los herederos. Mientras Junts ha renunciado a suprimirlo y ERC nunca lo ha cuestionado, Aliança Catalana se mantiene como la única formación que apuesta por una bonificación del 99,9% o por su eliminación total.
El fracaso del processisme y el impuesto vergonzoso
La renuncia de Junts a suprimir este impuesto en su congreso de 2024 confirmó lo que Orriols viene denunciando: la política procesista está más preocupada por mantener cargos que por aliviar a la ciudadanía. Para ella, el processisme y el socialismo convergen en una misma trampa fiscal. Se presentan como defensores del pueblo, pero perpetúan un sistema de expolio económico.
La líder de Aliança Catalana no dudó en subrayar que el Impuesto de Sucesiones es un impuesto que no entiende de esfuerzos ni de ahorro, y que penaliza a las familias cuando más vulnerables se encuentran. Según Orriols, mantenerlo es una muestra más de la cultura del jaure i el subsidi.
Orriols, la única voz disidente
Mientras ERC y Junts siguen jugando al processisme de titulares vacíos, Aliança Catalana plantea propuestas concretas: acabar con impuestos confiscatorios, priorizar la gestión catalana real y construir una soberanía económica auténtica.
Sílvia @orriolsderipoll: "Fins quan l’impost de successions…? espanya ens roba, sí, però la casta socialista també".
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— Aliança Catalana (@CatalunyaAC) September 30, 2025
La diputada recordó que sin independencia fiscal no habrá independencia política. Rechazó los aplazamientos hasta 2028 y señaló que el tiempo de los engaños se ha terminado. La ciudadanía catalana merece una política valiente, no subordinada ni al PSOE ni a los complejos processistes.
Un mensaje directo a los catalanes
Su denuncia sobre el Impuesto de Sucesiones conecta con miles de familias que se sienten estafadas por los partidos tradicionales. La frase “la casta socialista también nos roba” resume su diagnóstico: no basta con señalar a España, hay que desmontar también la maquinaria extractiva interna.
En un contexto de descrédito institucional, su mensaje cala porque señala culpables claros y ofrece soluciones directas. El Impuesto de Sucesiones se ha convertido en un símbolo de resistencia frente al processisme y el socialismo. Orriols lo tiene claro: sin valentía fiscal, Catalunya seguirá atrapada en el mismo bucle de dependencia y empobrecimiento.