Luis de la Fuente no se corta y aviva la polémica con Hansi Flick
Luis de la Fuente vive días intensos al frente de la selección. El técnico riojano afronta el reto de mantener a España en lo más alto. La Roja se prepara para un nuevo ciclo, con la vista puesta en el Mundial 2026. El seleccionador no rehúye el protagonismo, aunque evita polémicas innecesarias.
El entrenador español recibió un homenaje en Logroño por parte de la Federación Riojana. Allí, ante su gente, se mostró emocionado y agradecido. Reconoció que no siente presión por ser favorito. Su objetivo, explicó, es ilusionar al país con un fútbol reconocible. La responsabilidad, más que la presión, marca su día a día.
Orgullo personal y compromiso profesional
De la Fuente recalcó que siempre exige más de sí mismo. La autoexigencia es su motor principal y asegura no necesitar presiones externas. Señaló que ganar es complicado y que los jóvenes deben aprenderlo. La selección, dijo, busca identificarse con una idea que una a todos.
Los homenajes que recibe le llenan de orgullo, pero también de responsabilidad. El seleccionador confesó sentirse abrumado por el cariño en su tierra. Recordó sus inicios en el Haro, jugando en la calle antes de federarse. Una etapa que marcó su carácter y su forma de ver el fútbol.
La polémica con Hansi Flick
La rueda de prensa cambió de tono cuando apareció el nombre de Flick. El técnico del Barcelona había criticado la gestión de Lamine Yamal. Según Flick, España lo utilizó con molestias y sin precaución suficiente. El alemán habló de falta de cuidado hacia un jugador tan joven.
De la Fuente respondió con dureza y sin medias tintas. “No me acuerdo de lo que ha dicho Flick, ni me interesa”, disparó el seleccionador. Sus palabras fueron cortantes, casi despectivas hacia el entrenador culé. Un claro mensaje: no entrará en polémicas con nadie, ni siquiera con Flick.
Declaraciones que no pasaron desapercibidas
La respuesta de De la Fuente ha generado mucho ruido. Muchos la interpretan como un desdén hacia Flick. Otros creen que fue una forma de zanjar la polémica. Lo cierto es que la relación entre selecciones y clubes vuelve a tensarse. El uso de jóvenes talentos siempre provoca enfrentamientos delicados.
El caso de Lamine Yamal es un buen ejemplo. España quiere aprovechar su talento en partidos importantes. El Barça, en cambio, busca protegerlo para evitar lesiones innecesarias. En medio de ese debate, De la Fuente ha optado por mostrarse contundente. No permitirá que cuestionen su labor al frente de la selección.
Más allá de la controversia
Pese a sus declaraciones, De la Fuente quiso volver al discurso positivo. Recalcó que el objetivo sigue siendo ilusionar a todo un país. Para él, la verdadera victoria está en dejarlo todo en el campo. Ganar o perder, dijo, no debe ser la única medida del éxito.
🗣️ Hansi Flick: "¿Pedri, undécimo en el Balón de Oro? Es un tema abierto a debate. Quizás el foco esté más en los atacantes, pero cuando un jugador de la talla de Scholes elogia a Pedri, significa mucho porque era un gran centrocampista y sabe de lo que habla". pic.twitter.com/xGyZ6nPtG6
— Som I Serem FCB (@Somhiseremfcb) September 24, 2025
El seleccionador insistió en que España trabaja con constancia y pasión. La honestidad y la entrega son valores que busca transmitir a los jóvenes. Reconoció que no siempre es fácil, pero cree que el grupo ha entendido el mensaje. La Eurocopa fue un primer paso y ahora apunta más alto.
Un futuro que invita a soñar
El homenaje en Logroño sirvió para reforzar su conexión con la afición. La gente valora no solo los resultados, sino también el estilo y la cercanía. De la Fuente sabe que su imagen ha crecido mucho desde que asumió el cargo. Los recuerdos de sus inicios contrastan con el presente de líder absoluto.
De cara al futuro, el seleccionador mantiene la ambición intacta. El Mundial es el gran objetivo, pero no el único. España debe competir siempre, en cada torneo y en cada amistoso. Con jóvenes talentos como Lamine, la ilusión se multiplica. El mensaje de De la Fuente es claro: el proyecto sigue firme.