Carlos Jaramillo (médico) avisa de este peligro del café: ‘Puede empeorar las cosas’
El café acompaña mañanas, reuniones y pausas que parecen ganar claridad, incluso con el aroma del café. Su aroma sugiere energía inmediata y una rutina que muchos consideran imprescindible. Sin embargo, detrás de esa costumbre diaria conviene mirar con calma de qué forma podría afectar positiva o negativamente nuestra salud.
Para entenderlo, es necesario separar el gusto por el café de los efectos que provoca la cafeína. La sensación de activación puede ser positiva, pero no siempre funciona igual en todas las personas. Además, las características individuales de cada persona condiciona si ese empujón matinal suma o resta.
Café, cafeína y salud cotidiana
El médico colombiano Carlos Jaramillo plantea una visión práctica sobre cuándo y cómo tomar café. Reconocido por promover hábitos saludables, recuerda que no todo se reduce a una dosis de cafeína. Su mensaje es muy claro al señalar que el café puede ayudar o complicar, según el momento vital de quien la consume.
Jaramillo explica que el café es más que cafeína y que su impacto depende de la situación fisiológica de cada persona. Existen moléculas en el propio café que desencadenan una respuesta adaptativa breve y luego el cuerpo regresa a su equilibrio. Ese fenómeno resulta beneficioso cuando no existe una carga de estrés previa que ya esté exigiendo al organismo.
"Puede empeorar las cosas"
La cafeína actúa como un estímulo que eleva el estado de alerta y hace sentir que todo arranca con más energía. En personas en que el estrés está controlado, ese impulso puede contribuir a rendir mejor sin generar desajustes. Carlos Jaramillo dice al respecto: "La cafeína es un estímulo y hay que tener claro cuándo y cómo tomarla, porque si estás estresado, entonces puede empeorar las cosas".
El especialista insiste en que la clave está en identificar el momento y la forma de consumo. Tomar café por inercia, nada más despertar, no siempre es la mejor decisión para todos. Asimismo, conviene observar cómo responde el cuerpo para ajustar horarios y cantidades de manera consciente.
Una guía para decidir con información clara
Para quienes suelen decir que sin café no funcionan, el recordatorio es hacerse preguntas antes de llevarse la primera taza a los labios. ¿Cómo está el nivel de estrés hoy y qué espera el cuerpo para equilibrarse mejor?. En consecuencia, ajustar el consumo puede marcar la diferencia para que el consumo de café sea un apoyo o un detonante innecesario.
Jaramillo, formado en bioquímica y fisiología clínica por la Universidad de Harvard, subraya que la personalización importa. El café tiene lugar en un estilo de vida saludable, siempre que se atienda al contexto individual. Por eso, revisar hábitos y entender la propia respuesta es tan relevante como elegir el grano o el método.