El rey Juan Carlos (87 años) cumple su promesa y emociona a su hija, la infanta Elena
El viaje del rey Juan Carlos a Nueva York con la infanta Elena ha levantado muchas miradas. Pero lo cierto es que el emérito ha cumplido lo que le prometió a su hija mayor antes de pisar suelo norteamericano. En lo que lleva Juan Carlos exiliado en Abu Dabi, este es el primer viaje transoceánico que realiza, de ahí la expectación.
El motivo de esta visita se debe a la participación del rey Juan Carlos en el Campeonato Mundial de vela clase 6 metros. Su pasión por las regatas ha llevado a que, a sus 87 años, se embarque en esta aventura de la mano de la infanta Elena. Una aventura que no ha estado exenta de rumores, pero que el entorno del emérito se ha encargado de desmentir.
El rey Juan Carlos cumple su palabra con la infanta Elena
El rey Juan Carlos y la infanta Elena se encuentran mano a mano viviendo una bonita experiencia en Nueva York. Padre e hija llegaron a la ciudad de los rascacielos con la intención de participar en una competición de vela. Nada más poner un pie en Nueva York los rumores se dispararon y apuntaron directamente al emérito y cómo sería su estancia en Estados Unidos.
No obstante, lejos de lo que muchos pudieran pensar, lo cierto es que Juan Carlos ha cumplido con su promesa y está siendo discreto. El rey Juan Carlos cumple así su palabra dada a la infanta Elena, manteniendo un perfil bajo durante su estancia en Nueva York. Lejos del ruido mediático, el rey emérito ha demostrado que sabe competir sin necesidad de protagonismo.
Una tarea nada fácil si tenemos en cuenta la gran variedad de ocio que ofrece la ciudad que nunca duerme. El rey Juan Carlos ha viajado a Oyster Bay para disputar el Mundial de vela clase 6 metros sin dejarse ver en saraos sociales. Un perfil bastante bajo en comparación a los viajes que ha realizado a Sanxenxo.
Así las cosas, la infanta Elena valora que su padre haya cumplido la promesa que le hizo antes de aterrizar en Manhattan. Lo que ayuda a que su estancia en Estados Unidos y en la competición de vela sea mucho más tranquila.
El rey Juan Carlos, muy centrado al lado de la infanta Elena
La visita del rey Juan Carlos a Nueva York levantó un gran revuelo, ya que se trata de su primer viaje transoceánico desde su exilio. No hay que olvidar que sus 87 años y sus problemas de movilidad dificultan todavía más cualquier desplazamiento.
Sin embargo, durante los últimos meses, el padre de la infanta Elena se ha estado preparando para que su estancia en Estados Unidos sea excelente. Y lo está siendo, sobre todo porque Juan Carlos está teniendo un papel secundario y sin llamar la atención.
No ha asistido a fiestas “happy hour” ni irá al evento Seawanhaka Corinthian Yacht Club con temática Bollywood, a pesar de que se había rumoreado. Don Juan Carlos tampoco ha salido a cenar ni ha participado en planes nocturnos en esta gira deportiva.
Se ha centrado plenamente en la vela, compitiendo en la categoría Classic con el Bribón, barco con el que ganó el título mundial en 2023. El interés ha sido exclusivamente deportivo y así lo han trasladado desde su entorno. “Se toma muy en serio las regatas”, han aclarado sobre la actitud que está teniendo.
No soplan los vientos oportunos para las fiestas, y el rey Juan Carlos prefiere no ceder a las tentaciones de agenda social. Mantener esa ausencia de escenas públicas refuerza la idea de que el rey Juan Carlos es consecuente con lo que prometió a la infanta Elena. Una manera de demostrar que su compromiso no era solo formal, sino real.
La prensa especuló con que aprovecharía la presencia en Nueva York para aparecer en actos sociales, divertirse o integrarse en el ambiente del club náutico. Sin embargo, sus allegados confirmaron que él sí compite, y lo hace “muy en serio”, sin distracciones ni fiestas. Por lo que la infanta Elena puede respirar tranquila: su padre está mostrando en todas las jornadas de regata una conducta impecable.