Pellegrini no sabe si reír o llorar: Se cae una venta del Betis a última hora
En el Benito Villamarín ha agradado tanto la sensación de protagonismo en el mercado de fichajes que incluso han decidido alargarlo más allá de que bajaran las persianas. Esto de acaparar titulares con movimientos de jugadores se ha tornado habitual en el entorno bético. Y ha vuelto a ocurrir.
Y es que el Real Betis se encontró con un giro inesperado en las últimas horas del mercado mexicano. Cuando todo apuntaba a que el Chimy Ávila pondría rumbo a Pumas UNAM, la operación se vino abajo. El delantero hispano-argentino, que apenas cuenta para Pellegrini, seguirá en la plantilla al menos hasta enero.
Un acuerdo entre clubes que se derrumbó en los despachos
El conjunto verdiblanco y el club mexicano habían alcanzado un principio de acuerdo para una cesión con opción de compra de dos millones de euros, según Estadio Deportivo. Esa cifra coincidía con la cantidad que al Betis le quedaba por amortizar del fichaje del Chimy Ávila, procedente de Osasuna en enero de 2024 por cuatro millones. Sin embargo, el pacto se rompió cuando las conversaciones con el agente y el propio jugador se atascaron en lo económico. Según avanzó Matteo Moretto, no hubo entendimiento final y el mercado en México ya se encuentra cerrado.
Para el Betis, la salida de Chimy era vista como una oportunidad de liberar masa salarial y obtener ingresos inmediatos. Pellegrini no cuenta demasiado con él y los números lo reflejan: apenas veinte minutos en tres jornadas de Liga, siempre partiendo desde el banquillo. El movimiento frustrado privará al club de aliviar su economía, aunque a cambio mantiene un efectivo más en ataque.
Al final, Chimy Ávila no jugará en México.
Se había alcanzado un acuerdo verbal entre los dos clubes, pero el futbolista y su agente no llegaron a un acuerdo económico con Pumas.
El mercado en México ha cerrado.
— Matteo Moretto (@MatteMoretto) September 13, 2025
Chimy, contrato largo y opciones limitadas de futuro
Ávila, de 31 años, tiene contrato en vigor con el Betis hasta junio de 2027, un vínculo que le da seguridad a medio plazo. Su deseo de continuar en Sevilla, donde se encuentra feliz con su familia, también influyó en la negativa a cambiar de aires. Aunque no tiene protagonismo, prefiere esperar una nueva oportunidad que aceptar un destino que no le convencía.
Todavía queda una puerta abierta: el mercado de Qatar no cierra hasta el 16 de septiembre. Allí podría surgir una oferta que desbloquee su salida, aunque de momento no hay negociaciones avanzadas. Si no aparece esa alternativa, el delantero permanecerá en la plantilla al menos hasta el próximo mercado invernal.
En clave deportiva, su continuidad ofrece a Pellegrini un recurso extra en la delantera. Aunque no es prioritario en la rotación, puede ser útil en un calendario con Europa y Copa del Rey. A nivel institucional, sin embargo, supone un revés: el club pierde la ocasión de ahorrarse un salario importante y de sumar dos millones en caja, justo cuando más falta hacen ingresos.
El Betis seguirá buscando fórmulas para ajustar la plantilla y preparar movimientos en enero. Mientras tanto, Pellegrini deberá convivir con un jugador en tierra de nadie: sin rol protagonista, pero con contrato largo y con la voluntad de quedarse. Un escenario que provoca sentimientos encontrados en Heliópolis, entre la frustración por la venta fallida y la tranquilidad de tener más profundidad ofensiva.