Okupas impiden un negocio de 10 millones de euros en Catalunya
El problema de la vivienda es un problema muy grave que preocpua a nuestra sociedad. La poca oferta hace que los precios suban y que los jóvenes tengan muy difícil emanciparse, irse de casa de sus padres y empezar con su primer alquiler o hipoteca. Si a este problema le sumamos la delincuencia y las okupaciones, la solución es más que complicada. Esto es lo que les ha pasado a unos empresarios del Empordà, que por culpa de la delincuencia, pueden perder mucho dinero.
Los promotores del proyecto para reabrir el antiguo camping Pous de Figueres denuncian que la ocupación ilegal del espacio impide que puedan invertir entre 6 y 10 millones de euros para recuperar el complejo. Tal y como ha avanzado Ser Catalunya y ha confirmado a la ACN el abogado de la empresa Camping Campella del Sol, David Garcia, asegura que hay al menos ocho personas que viven y que están empadronadas. Garcia explica que viven en condiciones de insalubridad, con animales muertos y los servicios de luz y agua pinchados. La empresa adquirió las instalaciones, cerradas desde hace casi veinte años, hace cuatro años. Precisamente, este julio el Ayuntamiento ha aprobado el plan especial urbanístico para hacer posible la actuación.
La empresa compró las instalaciones abandonadas desde hace años justo antes del estallido de la pandemia con la intención de reabrir el espacio. Con las restricciones, la actuación quedó parada y hace aproximadamente un año y medio cuando intentaron acceder para poner en marcha la intervención, descubrieron que había ocupas.
Entonces iniciaron un procedimiento judicial que tenía que culminar a principios de septiembre con el desalojo pero que quedó parado porque "se van aparecen más personas que decían que estaban empadronadas y que no había podido personarse en el proceso". Esto ha paralizado de nuevo los trámites y el abogado teme que todavía pueda dilatar un año más la actuación. En este sentido, critica que la ley ampare este tipo de empadronamientos y este mismo miércoles se ha reunido con el Ayuntamiento de Figueres para abordarlo.
Garcia asegura que las instalaciones no cumplen las mínimas condiciones de salubridad y que hay peligro real para las personas. "Nosotros creemos que sí que hay porque hay animales muertos, tienen la luz pinchada y hay un transformador que podría provocar un incendio", asegura el abogado.
La empresa promotora tiene previsto hacer una inversión millonaria que se situaría entre los 6 y los 10 millones de euros. El terreno tiene una superficie de 64.241 metros cuadrados, 56.305 de los cuales corresponden a la actividad de camping. Esto permitiría unas 300 unidades de acampada y una capacidad para 900 personas.