La AP-7 es una de las arterias principales de Catalunya. Conecta numerosos municipios y permite el tránsito entre el norte y el sur del país. Esta vía, que registra un gran volumen de tráfico a diario, es clave para el transporte de mercancías y para los desplazamientos entre comunidades.
Sin embargo, también es conocida por sus frecuentes episodios de retenciones, especialmente en épocas vacacionales o cuando ocurren incidentes inesperados.
A pesar de ser una autopista de gran capacidad, la AP-7 ha enfrentado problemas relacionados con su mantenimiento y la alta densidad de tráfico. Desde hace años, las quejas por los atascos son habituales, y cualquier incidencia puede agravar la situación, provocando colas que afectan tanto a los vehículos ligeros como a los transportes pesados.
Un camión averiado paraliza parte de la AP-7
Esta mañana, un camión de grandes dimensiones ha quedado averiado en la AP-7, a la altura de Avinyonet del Penedès. El vehículo ha ocupado el arcén y parte del carril derecho de la autopista en sentido sur hacia Tarragona. Este incidente, según el Servei Català de Trànsit, ha generado importantes retenciones, que ya alcanzan los dos kilómetros desde La Granada.

El accidente se ha registrado poco antes del mediodía y ha obligado a desviar parte del tráfico hacia los carriles restantes. Equipos de asistencia han llegado al lugar para retirar el camión y liberar la vía cuanto antes. Sin embargo, la densidad del tráfico en esta franja horaria ha complicado las labores de limpieza y remoción del vehículo afectado.
Los conductores atrapados en las retenciones han expresado su frustración en redes sociales. Algunos han compartido imágenes y vídeos de las largas filas de vehículos que apenas avanzan. Las quejas también se han dirigido hacia la gestión de los desvíos y la falta de información en tiempo real.
Consecuencias de un camión averiado en una autopista
La presencia de un camión averiado en una autopista como la AP-7 puede causar numerosos problemas. En primer lugar, reduce drásticamente la capacidad de la vía, especialmente si afecta a varios carriles. Esto provoca colas que se extienden rápidamente, afectando a cientos de vehículos.
Además, los camiones de grandes dimensiones suelen transportar mercancías pesadas, lo que dificulta su retirada rápida en caso de avería. Esto no solo genera un impacto inmediato en la circulación, sino que también puede ocasionar daños en la infraestructura de la carretera, como el asfalto.
Finalmente, el riesgo de accidentes aumenta cuando los vehículos deben frenar bruscamente o cambiar de carril para evitar la zona afectada. En este tipo de situaciones, la paciencia y la prudencia son clave para minimizar las consecuencias.
Por ahora, las autoridades trabajan para resolver la situación y devolver la normalidad al tráfico. Se recomienda a todos los conductores que eviten esta zona si es posible y que sigan las indicaciones de los servicios de tráfico para garantizar un desplazamiento seguro.