Un detenido por superar el límite de alcoholemia

Un conductor francés la lía borracho en la C-31

El detenido quintuplicaba la tasa de alcoholemia permitida

La imprudencia al volante sigue siendo una problemática que pone en peligro la seguridad vial en las carreteras catalanas. Esta vez, un hombre ha protagonizado un episodio alarmante, circulando peligrosamente en zigzag y sin apenas control sobre su vehículo, lo que llamó rápidamente la atención de varios testigos que decidieron alertar a las autoridades.

Los hechos tuvieron lugar la noche del pasado miércoles 2 de abril, alrededor de las diez. Una ciudadana, preocupada al observar un vehículo que realizaba maniobras extrañas y peligrosas, dio rápidamente la voz de alarma a la Policía Local de Torroella de Montgrí. Según su relato, el conductor del vehículo, posteriormente identificado como un ciudadano francés de 51 años, estaba poniendo en grave riesgo no solo su propia vida sino también la del resto de usuarios de la vía.

Un coche de policía de los Mossos d'Esquadra con gotas de lluvia en la carrocería.
Coches de los Mossos d'Esquadra | ACN

El vehículo se desplazaba por la C-31, una vía muy transitada del Baix Empordà, y debido a la rapidez con que actuaron las fuerzas policiales, se logró interceptar al conductor a la altura de Ullà, localidad situada cerca de Torroella. En el operativo, intervinieron conjuntamente patrullas de la Policía Local y los Mossos d'Esquadra de la región de Girona, especialmente de la unidad de tráfico.

Una alcoholemia escandalosa y sin carnet

Tras detener al sospechoso, los agentes advirtieron inmediatamente que se encontraba en un evidente estado de embriaguez. Al realizar la prueba de alcoholemia, el resultado confirmó las sospechas iniciales: 1,14 mg/l de aire espirado, una tasa casi cinco veces superior al límite máximo permitido por la ley.

La situación se agravó aún más cuando, en las comprobaciones posteriores efectuadas por los Mossos d'Esquadra, se descubrió que el conductor nunca había obtenido el permiso de conducir. Este dato, sin duda, añadió una gravedad adicional al caso, pues demuestra no solo la imprudencia sino también la irresponsabilidad absoluta del hombre implicado.

Consecuencias inmediatas para el infractor

Ante estos graves hechos, los agentes procedieron a inmovilizar inmediatamente el vehículo colocando un dispositivo especial, conocido popularmente como "cepo". Este sistema garantiza que el automóvil quede totalmente bloqueado, impidiendo así que el infractor pueda continuar poniendo en riesgo a otras personas o a sí mismo.

El conductor, que según fuentes policiales no cuenta con antecedentes previos en territorio español, fue detenido inmediatamente y trasladado a las dependencias policiales. Posteriormente, fue puesto a disposición judicial del juzgado de guardia de la Bisbal d'Empordà, donde deberá enfrentar cargos por conducir bajo los efectos del alcohol y por no haber obtenido nunca el permiso necesario para manejar vehículos.

Este incidente, aunque afortunadamente no dejó heridos ni víctimas mortales, pone sobre la mesa una realidad preocupante: la conducción irresponsable sigue siendo habitual en las carreteras catalanas, a pesar de los controles y campañas de sensibilización de las autoridades.