El nombre de Louis Van Gaal es conocido por su paso como entrenador del FC Barcelona. En los años noventa, Van Gaal llegó al club con la promesa de revolucionar el fútbol del equipo. Durante su primera etapa, entre 1997 y 2000, cosechó títulos importantes como dos Ligas y una Copa del Rey; sin embargo, su carácter y filosofía no siempre fueron bien recibidos.
La exigencia de Van Gaal lo convirtió en una figura polémica en el Barça. Su método de trabajo chocaba con la idiosincrasia del club y la prensa no tardó en criticarlo duramente.
Pese a sus éxitos en el campo, los roces con jugadores emblemáticos y su dificultad para integrarse en la cultura catalana marcaron su experiencia. Aunque regresó al equipo en 2002, su segunda etapa fue breve y aún más complicada.
Un hombre marcado por la pérdida
En una conversación sincera y emotiva en Col·lapse, Van Gaal habló de su difícil historia familiar. Su relato comenzó con la pérdida de su padre cuando él tenía solo 11 años. Creció en una familia numerosa con nueve hijos, pero la mayoría de sus hermanos y hermanas fallecieron a lo largo de los años.

Hoy, solo quedan tres de los nueve. La tragedia también golpeó su vida matrimonial. Su primera esposa falleció a los 39 años, una pérdida que cambió para siempre su visión de la vida.
Van Gaal explicó que esta experiencia le enseñó a aceptar la muerte como parte natural de la existencia. Su fortaleza emocional le permitió seguir adelante y encontrar una nueva pareja, con quien formó una nueva familia.
La batalla contra el cáncer
En su entrevista, Van Gaal también reveló su lucha contra el cáncer. Cuando recibió el diagnóstico, enfrentó la noticia con serenidad. Mientras su esposa lloraba, él optó por no hacerlo, convencido de que la muerte es inevitable y forma parte del ciclo de la vida.
Explicó que esta filosofía le permitió afrontar el tratamiento con determinación y mantener a su familia unida. Aunque evitó hablar directamente con sus hijos sobre su grave enfermedad, Van Gaal cree que les inculcó desde muy pequeños la importancia de aceptar las adversidades con entereza.
Este enfoque le permitió enfrentar no solo su batalla contra el cáncer, sino también las muchas pérdidas personales que marcaron su vida. Louis Van Gaal es conocido por sus logros como entrenador, pero su historia personal revela una faceta más humana y vulnerable.
En Col·lapse, mostró que, pese a las dificultades, ha sabido encontrar fuerza en la adversidad y seguir adelante con una actitud positiva. Sus palabras no solo reflejan el carácter de un líder en el deporte, sino también de un hombre que ha aprendido a vivir con la pérdida y a valorar cada momento.