Carla Vigo, sobrina de la Reina Letizia, lleva años en el punto de mira mediático. Su vida no ha estado exenta de polémicas. La joven se ha convertido en un rostro conocido, tanto por su parentesco con la familia real como por su personalidad única.
A sus 23 años, Carla no duda en hablar con franqueza, mostrándose siempre fiel a sus valores y seres queridos. Pese a las críticas constantes, Carla ha optado por no esconderse. Ha construido una carrera artística alejada de los convencionalismos reales.
Ha demostrado una enorme fortaleza al defenderse de quienes intentan juzgarla por su apariencia, decisiones o vínculos familiares. Su postura firme le ha ganado el apoyo de muchos seguidores en redes sociales.
La relación de Carla con su tía, la Reina Letizia, también ha sido objeto de especulación. No obstante, la joven ha dejado claro su respeto y cariño hacia la monarca. Esta conexión, sin embargo, no la ha protegido del constante escrutinio, algo que Carla ha sabido manejar con gran madurez y una actitud combativa frente a sus detractores.

En defensa de su padre: 'Qué rastrero me parece'
Recientemente, Carla Vigo se enfrentó a un ataque personal hacia su padre, Antonio Vigo. Un comentario despectivo cuestionaba su papel como progenitor. El mensaje insinuaba que él no había sabido educar a su hija ni enseñarle a quererse.
Indignada, Carla respondió con contundencia: "Anda que atreverse a meterte con mi padre sin conocerle. Qué rastrero me parece". La joven dejó claro que no tolerará insultos contra su familia, mostrando una vez más su carácter protector.
Además, Carla añadió que acepta críticas hacia ella misma, pero nunca hacia sus seres queridos. "Conmigo os podéis meter, pero con mi padre ni media", zanjó, dejando claro que su familia es intocable.
No es la primera vez que defiende públicamente a su padre. En 2021, ya reaccionó contra comentarios que involucraban a Antonio Vigo, reafirmando que no iba a permitir ataques injustificados.
Contra los 'haters' y las críticas a su estilo
Carla no solo ha tenido que lidiar con comentarios sobre su familia, sino también sobre su forma de vestir. En redes, algunos cuestionaron sus elecciones de moda, calificándolas de "provocativas".
Sin embargo, tanto Carla como sus seguidores defendieron su libertad de expresión. "Cada uno se viste como le da la gana", respondió un usuario, apoyando a la joven. Otros mensajes destacaron su autenticidad y valentía frente a los prejuicios.
Esta oleada de apoyo es especialmente considerable en un momento delicado para Carla. En septiembre, regresó al piso tutelado del que había salido meses antes.
Este espacio, gestionado por la Asociación de Iniciativas Sociales (AISSE), ofrece apoyo a jóvenes con dificultades emocionales o mentales. Carla ha demostrado que, pese a los desafíos, sigue adelante con fuerza y determinación.