Buenas noticias para el Sevilla con Carlos Álvarez
En Orriols, el foco se reparte por fin más allá de Etta Eyong, el goleador de moda. El equipo ha encontrado piezas que activan ventajas cada fin de semana y un extremo que ha dado un salto rotundo en la élite. En Nervión toman nota por lo que significa dentro y fuera del campo.
Carlos Álvarez llegó al Levante en 2023 desde el filial sevillista y ha explotado en este inicio, en su debut en la élite española futbolística. En su estreno real en la máxima categoría suma dos tantos y una asistencia con continuidad. Son seis titularidades que avalan su nuevo estatus, muy activo en conducciones y últimos metros. La sensación es clara: juega con descaro, rompe líneas y compite como si llevara años en LaLiga.
Su desborde corto desordena marcajes y abre puertas para la segunda línea granota con naturalidad. Selecciona mejor cuándo acelerar y cuándo fijar al lateral, algo que antes le costaba. Además, llega a zona de remate con más colmillo y no desperdicia ventajas en transición. Ese paquete competitivo explica el salto de valoración y la atención de secretarías técnicas europeas.
Nervión sonría: el Sevilla mantiene un 40 % de una futura venta hasta el próximo verano
La operación que lo sacó de Sevilla no dejó dinero inmediato, pero sí un porcentaje clave. El club conserva un 40 % de plusvalía en cualquier traspaso realizado hasta el verano próximo. A partir de entonces, el porcentaje bajará al 30 %, lo que condiciona el momento de vender. Si llega una oferta alta, el ingreso para el Sevilla sería significativo.
Tras subir a Primera, la cláusula de rescisión pasó de quince a veinticinco millones de euros. El pasado verano, hubo propuestas de rango medio-alto y el Levante remitió a esa cifra. Con el jugador creciendo, el coste real podría acercarse a números que cambiarían varias planificaciones. El Benfica estuvo muy cerca de llevárselo por unos 15 'kilos', por lo que no sería de extrañar que, si mantiene este nivel, las próximas ofertas ronden las dos decenas.
En Orriols, por su parte, trabajan en ampliar y mejorar contrato, hoy con vigencia hasta 2027 como base. La idea es proteger activo, elevar cláusula y mantener control sobre el calendario de una salida. Deportivamente, retenerlo un año más consolidaría proyectos y estabilizaría ingresos por rendimiento deportivo. Económicamente, vender antes del próximo verano maximiza el retorno del 40 % para el Sevilla.
Para el jugador, el reto pasa por mantener producción y pisar área ante rivales de exigencia alta. Si confirma números durante toda la temporada, el salto de mercado será casi automático. El Levante ganará puntos; el Sevilla ganará músculo financiero; y el futbolista ganará opciones. La ecuación solo pide continuidad, piernas frescas y la misma ambición que le trajo hasta aquí.
Este curso está volviendo a ser uno de los jugadores más atractivos en los esquemas del Levante UD, junto a Etta Eyong y a Iván Romero. Apenas tiene 22 años y un futuro por delante muy prometedor.