El rey Juan Carlos toma una decisión que deja realmente tocada a la infanta Cristina
El rey Juan Carlos acaba de darle un gran disgusto a la infanta Cristina. El emérito ha tomado una determinación con la que deja claro que no quiere saber nada sobre su pasado. Esto pone de relieve muchos frentes abiertos en la vida del emérito que ahora vuelven a acaparar el interés mediático.
La infanta Cristina vio cómo su padre puso rumbo a Nueva York para participar en el Mundial de vela. Junto a él viajó Elena, quien también participa en la competición. Ahora otro miembro de la familia ha aterrizado en Estados Unidos, pero Juan Carlos se ha mostrado firme en su posicionamiento.
El rey Juan Carlos disgusta a la infanta Cristina con lo que acaba de hacer
El rey Juan Carlos tiene asumido que su participación en el Mundial de vela celebrado en Nueva York es irrepetible. A sus 87 años, y con sus problemas de movilidad, tiene claro que no habrá muchas más oportunidades como esta. Por ello, no está dispuesto a que nadie le amargue el momento, aunque eso implique disgustar a la infanta Cristina.
Y es que el rey Juan Carlos ha decidido no reunirse con su mujer, la reina Sofía, ahora que ella se encuentra en Washington. Esta determinación deja realmente tocada a la infanta Cristina, pues ve cómo el distanciamiento entre sus padres continúa presente.
Él está completamente centrado en su competición, donde la navegación y las regatas son su absoluta prioridad. Aunque Sofía se encuentra en Washington para presidir el II Simposio America&Spain250, Juan Carlos ha preferido mantenerse lejos de ella. Tan centrado está en la vela que se ha negado a participar del ocio que ofrece la ciudad de Nueva York.
Para el rey Juan Carlos la regata es un asunto “muy serio” y toda su atención está volcada en las carreras. También en los entrenamientos oficiales que se prolongarán hasta finales de septiembre. Por ello, no entra en sus planes hacer parada alguna para encontrarse con la reina Sofía.
Esta decisión de no coincidir con su mujer en suelo estadounidense tiene consecuencias personales evidentes: deja a la infanta Cristina en una posición especialmente delicada. Cristina ha visto una vez más cómo el distanciamiento entre sus padres sigue siendo real y palpable. El hecho de que viajen por separado, refuerza la idea de que su relación continúa marcada por una separación física y simbólica.
El rey Juan Carlos confirma las sospechas de la infanta Cristina
Para la infanta Cristina, este distanciamiento es otra confirmación de que los vínculos familiares siguen siendo frágiles. Las polémicas del rey Juan Carlos no solo lo separaron en lo emocional con Sofía, también en lo físico. El emérito acabó mudándose a Abu Dabi donde, en estos cinco años, nunca ha recibido la visita de su esposa.
Tampoco se han visto en las veces en las que Juan Carlos ha viajado a Sanxenxo. La infanta Cristina, en cambio, sí ha estado junto a su padre en los Emiratos en varias ocasiones. De hecho, suele ser una habitual en los cumpleaños que el emérito ha celebrado allí.
La presencia de su madre en Washington y la dedicación de su padre a la vela en Nueva York rara vez volverá a suceder. Por ello, Cristina guardaba la esperanza de que Juan Carlos hiciera una parada para reencontrarse con Sofía.
Para la infanta, la situación es desalentadora. Es consciente de la realidad familiar: sabe que su padre prefiere seguir en las regatas antes que reunirse con su madre. Y eso le deja un vacío más que se suma al distanciamiento ya existente.
Y es que la decisión del rey Juan Carlos de no coincidir con Sofía en Estados Unidos refleja una doble lectura. El emérito apuesta por lo deportivo sobre lo familiar y confirma que las tensiones personales no parecen haber desaparecido.