Última hora de los embalses catalanes: El pantano de Siurana arruina la fiesta
Los embalses catalanes viven un arranque de semana inédito en este mes. La cuenca interna alcanza hoy el 73,23 % tras sumar una nueva subida diaria del +0,43 %, la segunda consecutiva después del repunte del domingo. Se trata del mejor dato de septiembre y de las mayores mejoras en casi dos meses, un giro de tendencia que confirma el impacto positivo de las últimas lluvias y del descenso de las temperaturas.
El pantano de Sau se convierte en el gran protagonista al registrar un incremento de más de un punto en solo veinticuatro horas. Con esta mejora alcanza el 61,45 %, consolidando su recuperación tras un verano marcado por caídas constantes. Su subida es un síntoma de que el sistema empieza a reaccionar en positivo, incluso en los embalses históricamente más sensibles a la evaporación.
La dinámica positiva se extiende a casi todo el sistema. La Llosa del Cavall crece seis décimas y alcanza el 87,02 %, reafirmando su condición de pantano más estable del verano. La Baells también mejora y se sitúa en el 86,34 %, cifras que doblan las de hace un año. Sant Ponç suma tres décimas y llega al 87,97 %, consolidado en lo más alto del ranking. Incluso Susqueda, pese a su habitual estabilidad, gana unas centésimas y se mantiene en un sólido 79,89 %.
El contraste: Siurana y Riudecanyes
La foto casi perfecta tiene dos excepciones que vuelven a recordar la fragilidad del sistema en algunos puntos. Siurana baja hasta el 14,81 %, confirmando que sigue en situación crítica pese a las lluvias recientes. La pérdida es mínima, pero su nivel lo convierte en el gran motivo de preocupación. Riudecanyes, que depende de los trasvases desde Siurana, también retrocede y queda en el 37,94 %, confirmando su vulnerabilidad estructural.
En conjunto, la jornada deja sensaciones positivas. La cuenca interna suma dos subidas consecutivas y alcanza su mejor nivel en septiembre, con más del 73 % de capacidad total. La situación general es de optimismo, reforzada por los aumentos en embalses clave como Sau, La Baells, La Llosa del Cavall y Sant Ponç. Sin embargo, el contraste que representan Siurana y Riudecanyes recuerda que todavía existen puntos críticos que pueden condicionar el balance global si no reciben aportaciones suficientes en las próximas semanas.
Catalunya encara así la segunda mitad de septiembre con un escenario mucho más favorable que en 2024, cuando los embalses apenas superaban el 33 %. Hoy la mayoría de pantanos muestran solidez, la cuenca interna crece y el sistema confirma que ha dejado atrás la emergencia, aunque no puede permitirse ignorar los focos de vulnerabilidad.